De la consulta al prototipo: cómo trabajamos en BioLadrillo Lab
Cada proyecto arranca con una conversación técnica, no con un presupuesto cerrado. Antes de hablar de plazos necesitamos entender el uso, la ubicación y las cargas. Estos son los pasos que seguimos, con lo que esperamos de tu lado y lo que podés esperar del nuestro.
1. Consulta inicial y relevamiento
Nos contás qué querés construir: vivienda, ampliación, cerramiento de galpón o tabique interno. Pedimos planos preliminares si los tenés, ubicación del terreno y una idea del cronograma. Si el proyecto está en Córdoba o alrededores, coordinamos una visita para ver el suelo y el acceso. En esta etapa no hay compromiso de compra.
2. Definición de mezcla y muestra física
Según el uso y la disponibilidad de residuos en la zona, proponemos una mezcla con fibra vegetal, micelio o combinación. Te enviamos una muestra de 20x20 cm para que la veas, la toques y evalúes textura y peso. La muestra no es un compromiso de compra, pero sí nos da información real sobre humedad y manejo en tu obra.
3. Ensayos y ficha técnica
Antes de producir en serie, cada mezcla pasa por ensayos de compresión y absorción de agua en nuestro taller. Los resultados se documentan en una ficha técnica que incluye resistencia, densidad y recomendaciones de uso. Si el mampuesto no alcanza para el destino previsto, te lo decimos en esta instancia y no después.
4. Ajuste de producción y logística
Definimos cantidad, formato y fecha de entrega. Trabajamos con lotes acotados porque el curado depende de la humedad ambiente y de la estacionalidad de los residuos. En verano la producción baja; en otoño, con la cosecha gruesa, sube. Coordinamos el acopio en obra para que el material no quede expuesto a la lluvia.
5. Acompañamiento en obra
Entregamos una guía de colocación con morteros compatibles, juntas recomendadas y cuidados durante el curado. Si el equipo de albañilería no trabajó antes con biobasados, hacemos una capacitación breve en obra. No reemplazamos la dirección técnica del proyecto, pero sí damos soporte para evitar errores comunes.
6. Seguimiento post-obra
A los tres y seis meses consultamos cómo se comportó el material: fisuras, humedad, comportamiento térmico. Esa información vuelve al taller y ajusta las próximas mezclas. Si aparece un problema atribuible al mampuesto, lo revisamos con vos y buscamos una solución concreta.
Si querés ver el detalle técnico de cada etapa, podés revisar el proceso completo o leer nuestro enfoque de trabajo antes de escribirnos.